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Argentina, pais libre de Encefalopatias Espongiformes Transmisibles (EET) de los animales: "vaca loca" y Scrapie"

Esta demostrado y reconocido en los ámbitos técnicos - científicos y comerciales, la condición de La Argentina como país libre de Encefalopatía Espongiforme Bovina...

Esta demostrado y reconocido en los ámbitos técnicos - científicos y comerciales, la condición de La Argentina como país libre de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) o "vaca loca" y de las demás EET de los animales.

Nuestro país han implementado tempranamente medidas de control y prevención, manteniendo actualizados, acorde a la evolución de los avances científicos, desde la legislación vigente para la restricciones de importaciones implementadas a partir de 1990 como los Análisis de Riesgo que demuestran el estatus del país con relación a este grupo de enfermedades.

Los sucesivos Análisis de los factores de Riesgo asociados a la EEB realizados con el objeto de monitorear las medidas preventivas destinadas a mitigar el riesgo (años 1991, 96 y 98) demuestran que el riesgo de presencia de la enfermedad es insignificante y que Argentina cumple con las recomendaciones del Código Zoosanitario Internacional de la OIE en su capítulo 2.3.13 para ser considerado país libre de EEB.

El Análisis de Riesgo Geográfico (GBR) efectuado por la Unión Europea en 1999, y actualizado en abril de 2003 determina que “el nivel actual de riesgo geográfico para EEB es I, es decir que es altamente improbable que el ganado doméstico se encuentre (clínica o pre-clínicamente) infectado con el agente de la EEB”.

Asimismo, tras el correspondiente proceso de evaluación, Argentina fue reconocida por Australia, durante el año 2003, como país de categoría “A” que significa que “ofrece óptimas condiciones para la exportación de carnes para consumo humano” en relación al riesgo por EEB.

Las Acciones implementadas desde principios de 1990 para mantener a la República Argentina como país libre de EEB consisten fundamentalmente en:

  1. Prohibición de ingreso de ganado vivo y productos de origen animal, con potencial riesgo de transmisión de esta enfermedad, desde países afectados por la misma.
  2. Vigilancia epidemiológica activa basada en el análisis de muestras de cerebros de bovinos, ovinos y otras especies susceptibles, tomadas en campo, mercados o frigoríficos, con sintomatología nerviosa.
  3. Prohibición del uso de harinas de carne y hueso de origen rumiante como alimento de rumiantes desde 1995.
  4. Registro y seguimiento de los reproductores rumiantes importados a la República Argentina.
  5. Declaración obligatoria de la enfermedad.
  6. Marco normativo adecuado a las circunstancias abarcando los varios aspectos de prevención, vigilancia y control de este tipo de enfermedades.

Antecedentes, Argentina precursor en la región

Las evidencias epidemiológicas y experimentales obtenidas hasta el momento indican que Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) es el origen de los casos en humanos de la variante de la Enfermedad de Creutzfeld Jacob (vECJ), por lo cual sería una nueva enfermedad transmitida por alimentos y la EEB debe ser reconocida como una zoonosis.

En reconocimiento a la importancia del tema, nuestro país, a través de su servicio sanitario, ha sido precursor en la región en la definición de una normativa y una estrategia, destinada a mantener al país libre de las Encefalopatías Espongiformes Transmisibles de los animales (EET).

Acciones mas recientes:

A partir del año 2002, fundamentados en los avances en el conocimiento, en las recomendaciones internacionales de los organismos de referencia, así como en los informes de las auditorías internas y externas recibidas, se realizó la revisión y actualización de las acciones tendientes a la prevención y vigilancia de las EET.

Se realizaron diversas actividades relevantes en los campos de la epidemiología, salud pública, legislación y control de calidad en alimentos para animales con respecto a la prevención de ingreso de las EET. Las acciones fueron llevadas a cabo por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, trabajando en forma conjunta y coordinando acciones a los efectos de optimizar la concreción de los objetivos propuestos.

Fuente: SENASA